Conducción ecológica: la fusión de datos cambiará las reglas del juego

16/02/2022

Anticipar las aceleraciones y las frenadas, mantener un régimen del motor adecuado… Estos cambios en los hábitos del conductor ayudan a reducir hasta un 25 % el consumo de combustible. Sin embargo, es difícil mantener estos hábitos sin un entrenamiento regular. Afortunadamente, gracias a las nuevas tecnologías, como la fusión de datos (GPS, revoluciones por minuto…), las aplicaciones de conducción ecológica ayudarán a los conductores a interiorizar estos hábitos a largo plazo.

La conducción ecológica, o conducción eficiente, combina tres ideas: una conducción más económica, más ecológica y más segura. Este concepto muestra resultados prometedores cuando se aplica correctamente, pero sus bajos índices de adopción revelan que no es tan fácil seguir las reglas. De hecho, según un informe de ResearchGate, el 88% de los conductores encuestados respalda la conducción ecológica, pero solo el 50% sabe aportar más de un consejo válido. ALTEN, líder mundial de la industria automovilística, explora soluciones basadas en aplicaciones y plataformas conectadas para democratizar la conducción ecológica.

 

Conducción ecológica: ¿cómo reducir el consumo de combustible como un hypermiler?

Los hypermilers son apasionados de la automoción y la conducción ecológica que hacen todo lo posible por reducir al mínimo el consumo de combustible. Ya sean ahorradores, respetuosos con el medioambiente o ambas cosas, su credo consiste en aplicar todas las técnicas existentes de ahorro de combustible.

Por ejemplo, una pareja británica de hypermilers recorrió 15 000 km en un Peugeot 308 HDi 110. Durante el viaje, consumieron 3,1l/100 km, un 36% menos que el consumo medio de combustible de este vehículo.

Wayne Gerdes, otra figura del movimiento y poseedor de varios récords mundiales de hypermiling, dio tres grandes consejos en una entrevista:

  1. Regular la velocidad.
  2. No correr hasta el próximo semáforo, sino dejar que alguien lo haga por ti.
  3. Comprobar la presión de los neumáticos y no cargar con peso muerto.

El estudio On The Road toward 2050 ha demostrado que el consumo de combustible estaba directamente relacionado con una conducción más «agresiva».

Se ha medido el consumo de combustible de un Ford Focus en ciudad, variando los comportamientos al volante. Los resultados iban de los 6l/100 km a los 18l/100 km, una diferencia del 300%, como se muestra en el siguiente gráfico:

Relación entre el factor de agresividad en la conducción y el consumo de combustible.

Relación entre el factor de agresividad en la conducción y el consumo de combustible. Fuente: On The Road Toward 2050, «Opportunities for Changing Traveler and Driver Behavior»

 

¿Por qué es difícil practicar la conducción ecológica a diario?

Si bien la conducción ecológica es capaz de ofrecer grandes resultados y una mayor conciencia medioambiental, sigue sin practicarse de forma generalizada. Esto se debe principalmente a la falta de conocimientos o formación de los conductores.

Aunque algunos de los principios de la conducción ecológica son naturales, otros son más difíciles de aplicar de manera óptima o la gente apenas los conoce. Un estudio de la autoridad alemana de seguridad en las carreteras revela que la formación inicial es una excelente manera de lograr buenos resultados (25% de ahorro medio de combustible tras la formación), pero también muestra que estos resultados se desvanecen rápidamente (el ahorro se reduce al 10% transcurrido un año).

Estudio Henning (2008) sobre los resultados de las primeras pruebas de conducción ecológica

Estudio Henning (2008) sobre los resultados de las primeras pruebas de conducción ecológica

A un conductor le resulta difícil aplicar todos los principios de la conducción ecológica a la perfección sin dejar de conducir de forma segura. Además, algunas de estas reglas implican esfuerzos de conducción adicionales o alargan el tiempo de los viajes. Es por eso que el índice de adopción de la conducción ecológica sigue siendo bajo.

Los hypermilers son apasionados. Logran resultados interesantes gracias a su esfuerzo y su práctica habitual. ¡Pero no todos podemos ser hypermilers! A menos que…

 

Aplicaciones conectadas que facilitan la conducción ecológica

Desde hace unos años, los profesionales del sector del transporte por carretera han estado desarrollando soluciones más eficaces que los denominados cursos «iniciales» de formación en conducción ecológica: las aplicaciones de conducción ecológica.

Para aplicar este hábito sostenible a largo plazo, es necesario hacer recordatorios y dar consejos de forma regular, además de visualizar los resultados día tras día. Entrenar al conductor a través de aplicaciones conectadas permite un cambio duradero en su comportamiento.

Estas aplicaciones de conducción ecológica se utilizan para optimizar los factores económico, ecológico y seguro de un viaje. Brindan consejos, recuerdan a los novatos los hábitos que deben adoptar y optimizan los resultados para los más experimentados. Las aplicaciones de conducción ecológica permiten aplicar las reglas inspiradas en el hypermiling sin que el conductor se dé cuenta.

Para los fabricantes de automóviles, la implementación de una aplicación de conducción ecológica en sus vehículos haría que los consumidores fueran más conscientes del medioambiente y ayudarían a reducir la huella de carbono de su flota de vehículos. Estos dos efectos son muy interesantes, puesto que los gobiernos europeos están implantando normativas ecológicas cada vez más estrictas a los fabricantes. En 2020, cinco de ellos fueron sancionados con 500 millones de euros en concepto de multas por el exceso de emisiones de carbono de su flota.

Efficient driving

Aplicación Driving Eco2 instalada de forma nativa en el salpicadero de los vehículos Renault

En la actualidad, existen diferentes soluciones de asistencia a la conducción:

  • Soluciones integradas en los vehículos, como Driving Eco 2 de Renault. Esta solución «califica» los desplazamientos del conductor sobre la base de 3 criterios: anticipación, aceleración y cambios de marcha.
  • Soluciones en forma de cajas telemáticas, como Masternaut. Gracias a los acelerómetros integrados, el dispositivo alerta al conductor si el frenado o el arranque son demasiado bruscos.
  • Aplicaciones para smartphones, como Geco Air. La aplicación calcula con precisión las emisiones de carbono del vehículo gracias a la señal GPS y a una base de datos de vehículos. La aplicación sirve entonces como herramienta de comparación con otros medios de transporte.

Sin embargo, cada una de estas soluciones utiliza solamente un número limitado de fuentes de datos. La efectividad de estas aplicaciones se reduce: sus consejos son menos relevantes.

 

¿Sabías que…?

Los laboratorios ALTEN se proponen ir más allá con el proyecto «Happy Drive». Esta aplicación añadiría 5 fuentes de datos diferentes (véase el diagrama siguiente). Por lo tanto, ofrecerá consejos más eficientes y el resultado estará cerca de lo que puede lograr un hypermiller.

Diagrama de una aplicación de conducción ecológica conectada: ejemplo de la aplicación HappyDrive de ALTEN

Diagrama de una aplicación de conducción ecológica conectada: ejemplo de la aplicación HappyDrive de ALTEN

En el caso de la conducción ecológica, fusionar diferentes fuentes de datos aporta más valor añadido que usar dichas fuentes de forma aislada.

Gracias a esta información, hay muchas maneras de entrenar a los conductores. Por ejemplo, al cruzar datos topográficos y cartográficos, la aplicación podría aconsejar la velocidad óptima en caso de una pendiente o en previsión de una intersección. Podemos imaginar también que una aplicación pueda mantener un historial de los viajes de todo el mundo y, luego, generar consejos basados en el conductor que realizó un viaje determinado de la manera más económica.

Asimismo, las aplicaciones pueden servirse del efecto de comunidad para extender los hábitos ecológicos a la población. De hecho, sería posible crear clasificaciones de conductores según sus emisiones; por ejemplo, se podría alentar a los consumidores a conducir de forma más ecológica que los demás, pero también a batir su propio récord.

Por último, estas aplicaciones educativas son cada vez más eficientes y complejas, pero también más accesibles y agradables de usar. Otras aplicaciones utilizan los principios de la gamificación (en un intento estratégico de incluir funciones propias de los videojuegos) para atraer a los usuarios (como hace Waze, por ejemplo). Las aplicaciones conectadas podrían ser la clave para hacer que la conducción ecológica sea más accesible a largo plazo.

Si quieres unirte a uno de los proyectos de ALTEN relacionados con la transición energética, ve a nuestra página de empleo.

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