El conocimiento del cliente en el sector financiero a través del BIG DATA

Que el Big Data ha llegado para quedarse es una realidad, y todas las empresas que van a actualizar su plataforma tecnológica descubrirán que las principales tecnologías de análisis y gestión de grandes cantidades de datos van a estar inmersas en todas las plataformas, incluyendo las más tradicionales.

En los últimos años, uno de los sectores que ha resultado más afectado por la crisis económica es, sin duda, el sector financiero. Lejos quedan ya los modelos de negocio adoptados por las entidades financieras alrededor del producto. A cambio, hemos visto cómo éstas evolucionan y se reinventan, con el cliente como eje vertebrador del modelo de negocio. Poco a poco, se ha ido generando un cambio de paradigma que conlleva a la actual transformación digital a la que se ven abocadas las compañías para dar respuesta al principal reto del sector: el conocimiento del cliente.

Un conocimiento que va más allá de saber quiénes son los clientes y cómo son, para enfocarse en conocer qué es lo que demandan y anticipar cuáles son sus necesidades y aquello en lo que realmente están dispuestos a confiar en una entidad u otra. En definitiva, qué es lo que les aporta valor. Ahora vivimos el “momento de los datos”, de su interpretación y puesta en valor, de exprimirlos como materia prima para activar palancas de cambio, transformar el negocio y actuar.

Imaginemos que somos capaces de utilizar todos los datos disponibles para superar a la competencia y, realmente, ayudar a nuestro negocio. ¿Y si pudiéramos prever el comportamiento de nuestros clientes? ¿Y si pudiéramos descubrir los insights ocultos de sus datos que impiden que nuestro propio negocio pueda ser más rentable que el de la competencia? ¿Y cómo poder usar la analítica para transformar realmente el negocio, pudiendo actuar ante los diferentes cambios? La respuesta es Big Data.

Existen plataformas basadas en tecnología Big Data que permiten utilizar esos datos que por sí solos no tienen valor y transformarlos en información útil para el negocio. Información que permite tomar decisiones correctas, de forma rápida y ágil. Conocer el comportamiento de los clientes mediante la analítica, y poder generar acciones específicas gracias a la tecnología, es lo que realmente hoy resulta importante para poder tener un negocio exitoso y diferenciarse de la competencia, y esto bien lo sabe el sector financiero.

El análisis de datos no es algo reciente, y ha ido pasando por diferentes estadios y terminologías desde los 70. ¿Qué es lo diferente ahora? Por una parte, la intensidad en el uso y la gestión de la información. Las empresas usan los datos para obtener ventajas competitivas, transformar la experiencia del cliente, optimizar sus procesos de gestión, añadir valor a los productos existentes o crear por completo nuevos productos y modelos de negocio. Algunos han hablado de la “gestión extrema de la información” como una parte de eso que se está denominando “transformación digital”. Por otro lado, el volumen, el tipo y la forma de producir, tratar y almacenar los datos no tienen nada que ver con el pasado.

Los datos que se recogen ahora, dentro y fuera de las empresas, ocupan una magnitud inmensa, se producen en un flujo continuo, proceden de múltiples fuentes (redes sociales, sensores, teléfonos móviles, clics en la web…) y formatos (imagen, documentos…) y, sobre todo, ya no se pueden almacenar solo en filas y columnas, no tienen estructura. La naturaleza, aún más que el tamaño, del nuevo “diluvio de datos” es diferente y, por eso, debe trabajarse de manera diferente a la analítica de datos tradicional.

Los recursos de business intelligence que se vienen empleando desde los años 90 han aportado siempre una mirada hacia atrás; es decir, una mirada que contaba lo que había ocurrido en el pasado, de manera resumida, agrupando y visualizando datos. El Big Data trae una nueva visión, una perspectiva futura en la que se busca predecir lo que puede ocurrir para aprovechar oportunidades y escenarios y adelantarse a los hechos a través de las técnicas que aporta el mundo del business analytics. Se trata de un cruce entre modelos analíticos que permite modelizar el funcionamiento de las organizaciones.

Que el Big Data ha llegado para quedarse es una realidad, y todas las empresas que van a actualizar su plataforma tecnológica a partir de ahora descubrirán que las principales tecnologías de análisis y gestión de grandes cantidades de datos van a estar inmersas en todas las plataformas, incluyendo las más tradicionales. Las oportunidades que el Big Data aporta al sector financiero son claras. Por un lado, permite incrementar el conocimiento de los clientes, lo que supone una importante ventaja en la mejora de la oferta comercial más adecuada a sus necesidades y en la personalización del servicio. A los beneficios orientados al cliente, hay que sumarles la aportación del Big Data a otros aspectos cruciales del negocio financiero: la medición del riesgo y la detección del fraude. Y es que con el Big Data se pueden incorporar nuevos datos en los modelos y simplificar los procesos.

Grupo Santander, CaixaBank, BBVA, entre otras grandes entidades financieras son claros ejemplos de compañías que han apostado por esta tecnología. De hecho, el Big Data es uno de los elementos fundamentales del Plan Estratégico 2015-2020 de estas entidades, ya que se trata de una herramienta muy importante para potenciar uno de los ejes más relevantes de las estrategias de los bancos: la vinculación a los clientes. Asimismo, el uso del Big Data permite a las entidades financieras agilizar el proceso de toma de decisiones y desarrollar nuevos servicios financieros y bancarios a partir de la gestión masiva de datos en cualquier formato.

Por todo ello, se están desarrollando repositorios de datos unificados, ágiles, flexibles, potentes y seguros, que permite responder a cualquier solicitud de información de negocio sencilla y rápidamente, seleccionando el grupo de datos adecuado y extrayendo la información más relevante.

Actualmente, las entidades financieras más importantes desarrollan una media de más de 80 proyectos innovadores en Big Data, correspondientes a todas las áreas de negocio, para optimizar el nivel de servicio y eficiencia, así como para mejorar productos y generar información.

Está claro que aquellas entidades financieras que no sean capaces de asumir la transformación tecnológica que conlleva el conocimiento del cliente a través de herramientas de Big Data, no podrán mejorar los índices de productividad de sus modelos, perdiendo precisión en resolver aspectos estratégicos que afectan directamente a su propia cuenta de resultados.

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Big Data, Consultoría, consultoría de ingeniería, Tecnologías de la información, TIC

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