“No fui yo la que elegí estudiar Farmacia, fue ella la que me eligió a mí”

Farmacia
16/11/2020

Irene,

Quality Assurance Life Sciences Consultant

 

Irene es licenciada en Farmacia por la Universidad de Granada y máster en “Investigación, Desarrollo e Innovación de Medicamentos” por la Universidad de Navarra. Se unió en octubre de 2018 al departamento de Life Sciences de ALTEN. Desde entonces, ha participado en tres proyectos, desarrollando diferentes actividades, todas ellas enfocadas a asegurar la calidad bajo la normativa GMP (Good Manufacturing Practice).

“No fui yo la que elegí estudiar Farmacia, fue ella la que me eligió a mí”, nos cuenta Irene cuando le preguntamos por sus comienzos. Aunque no tenía claro qué estudiar, Farmacia le recordaba a ella, a su forma de ser: multidisciplinar, global, abierta y amplia de miras. Siempre le interesó el ámbito sanitario y no se le daba nada mal la química, por lo que apostó con ilusión por esta carrera de la que se fue enamorando poco a poco. Recuerda esta etapa como una de las más bonitas de su vida: “Fue una etapa llena de altibajos relacionados con exámenes, prácticas, plan Bolonia, muchas horas de estudio… Sin embargo, también fue una etapa llena de experiencias que me hicieron crecer personalmente y donde me encontré con personas que me llevo para siempre”.

Los inicios pueden resultar difíciles, pero también, muy enriquecedores; así fue el caso de Irene, cuya primera experiencia laboral fue en un catering, trabajando como camarera: “Me sentí totalmente realizada por estar ganando dinero por primera vez. Lo hice para demostrarme a mí misma que podía hacer cualquier cosa que me propusiese”. Más tarde, trabajó en una oficina de farmacia, dedicándose a lo que le gustaba: “Tengo un recuerdo realmente bonito y lleno de anécdotas que no olvidaré nunca. Aprendí muchísimo, no solo desde el punto de vista farmacológico, sino también desde el punto de vista humano”.

Actualmente, Irene trabaja en un proyecto que da soporte al departamento de calidad para la ampliación de una planta de fabricación de Takeda, en Tres Cantos. Concretamente, se encarga de gestionar, revisar y aprobar parte de la documentación que va generando la cualificación de las nuevas salas y equipos incluidos en la aplicación de esta planta. “Tengo suerte porque trabajo con personas maravillosas que, además de hacer que el ambiente de trabajo sea muy bueno, siento que me valoran y me tienen estima”.

Con respecto al papel de la mujer, es cierto que la profesión de farmacéutico/a es mayoritariamente desarrollada por mujeres. Nuestra compañera nos cuenta que, desde la facultad, esto es un hecho palpable, así como en la oficina de farmacia o en el departamento de garantía de calidad en la industria farmacéutica. “Nunca he encontrado dificultad para acceder a un puesto de trabajo en mi ámbito profesional por ser mujer o me he sentido menospreciada por ello. Sí es verdad que, en alguna ocasión, he oído comentarios machistas que no me he tomado en serio”. Además, Irene se encuentra esperanzada. Cree que se están produciendo grandes cambios en lo que respecta al papel de la mujer en el desempeño de puestos de gran responsabilidad. “Cada vez más mujeres apuestan por trabajos de mayor capacitación, responsabilidad y conocimientos; ya que tienen la formación y valía suficiente para desarrollarse en puestos de dirección. Sin embargo, algo tan lógico no es siempre posible, ya que es complicado compaginar la vida familiar con ese tipo de puestos cuando no se tiene la ayuda o las facilidades necesarias para ello”.

Gracias Irene, por darnos tu visión y compartir tus experiencias con nosotros. Puedes leer más en nuestra sección Women@ALTEN.

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